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Implantología

Los implantes dentales son una de las mejores opciones de tratamiento para reemplazar los dientes perdidos, tanto es así que el desarrollo y uso de los implantes se considera uno de los mayores avances de la Odontología en los últimos 40 años. De hecho la Oseointegración descrita por nuestro profesor, el Dr. P.I. Brånemark padre de la implantología moderna, se considera el descubrimiento más importante de la odontología después de la anestesia, presentada por el dentista Horace Wells en 1846 en Boston.

¿Qué es un implante dental?

Un implante dental es una raíz artificial que colocada en el hueso maxilar, soporta de forma fija y permanente a coronas o puentes de cerámica con función y estética igual a los dientes naturales.
 

Raíces artificiales de titanio y cerámica

Los implantes dentales constan de dos partes con funciones diferentes:
 

  1. La raíz de titanio que se fija al hueso maxilar.
  2. La corona o la prótesis dental, es decir, la parte del implante dental que imita en apariencia al diente natural. Esta parte es la única que queda visible en la boca.

 
Puesto que la raíz de titanio del implante está integrada con el tejido óseo, nos proporciona una mayor sujeción, por lo que no existen molestias a la hora de comer cualquier tipo de alimento ni al hablar. En comparación con las prótesis convencionales que tienden a moverse con facilidad, los implantes dentales aseguran una fijación duradera.
 
Uno de los beneficios de los implantes dentales es que, con los cuidados necesarios, pueden durar muchos años, incluso toda la vida.

Proceso de colocación de implantes dentales

En nuestro centro le haremos una exploración y un estudio radiológico completo para valorar la cantidad y calidad del hueso. En caso de que los implantes sean la opción más adecuada, se informará sobre el tratamiento a realizar y su planificación.
 

La fase quirúrgica se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local. Asimismo, si el paciente siente ansiedad o miedo ante el tratamiento, nuestra clínica ofrece la opción de realizar la intervención bajo sedación consciente.
 
Los implantes dentales pueden ser una solución eficaz para sustituir un diente perdido (implantes unitarios), así como cuando faltan dos o más dientes y  también para reponer todos los dientes perdidos (en uno o ambos maxilares).

Preguntas frecuentes

 Con los implantes dentales necesitamos ser tan cuidadosos como con los dientes naturales. Además del cepillado habitual en nuestras casas, es necesario el uso de cepillos interproximales, el hilo dental y el seguimiento de un programa de mantenimiento.
 
Este programa consiste en la realización periódica de una higiene profesional(cada 4 o 6 meses). Unos buenos hábitos en casa y visitas periódicas con nuestro higienista nos ayudarán a que los implantes duren muchos años.

En la actualidad, existen recursos para colocar implantes dentales de una manera totalmente indolora. Con la ayuda de la anestesia local y la sedación endovenosa, conseguimos que los pacientes no sientan absolutamente nada.
 
Una vez los implantes están integrados, los dientes nuevos se fijan en los implantes y no descansan sobre la encía, lo que es mucho más cómodo y natural que las dentaduras tradicionales.
 
Los tiempos en los que acudir a la clínica dental era un motivo de miedo y ansiedad, prácticamente han desaparecido como resultado de la aparición de nuevas técnicas quirúrgicas y métodos de anestesia y sedación que hacen que la visita al gabinete dental no se convierta en un proceso traumático.
 
Como indicábamos, la colocación del implante dental se puede hacer mediante el uso de anestesia local,  donde el profesional,  coloca la anestesia, cuidadosamente, en la zona de la intervención. Una vez la anestesia ha hecho efecto, el paciente se podrá relajar, ya que, mientras el cirujano esté trabajando en la zona, no notará dolor alguno.
 

Para aquellos pacientes en el que el miedo o ansiedad les supera y son incapaces de relajarse, es posible realizar la colocación de los implantes mediante sedación consciente, donde un anestesista,  administra, vía intravenosa, una combinación de fármacos que producen en el paciente relajación y bloqueo del dolor. La recuperación de este tipo de procedimientos es inmediata, por lo que el paciente podrá retomar sus actividades habituales poco después de salir

Prácticamente todas aquellas personas que hayan perdido uno o varios dientes son candidatos para implantes dentales.

Son muy escasas las situaciones en las que los implantes no están indicados. Incluso cuando el hueso es insuficiente, existen técnicas de regeneración de hueso que permiten una correcta osteointegración del implante con garantías.


Para tener la máximas garantías de que nuestro implante va estar colocado de una manera correcta, el profesional deberá realizar un buen estudio para evaluar parámetros como cantidad y calidad ósea, así como el estado de las piezas adyacentes,  pensando en la posterior colocación de la corona dental.

Estos estudios son, principalmente, radiológicos. Un escáner para ver el estado del hueso que va a albergar el implante, sin duda, nos dará mucha tranquilidad a la hora de la cirugía.

Por tanto, y como indicábamos al principio, los candidatos a recibir este tipo de implantes son la gran mayoría, eso sí, siempre acompañados de un exhaustivo estudio.

Las ventajas de los implantes dentales son:

  1. Al estar fijados en el hueso, permiten restaurar la función y la apariencia de los dientes naturales.
  2. Se encajan con precisión en nuestra anatomía, por lo que no precisan adhesivos.
  3. Respetan los rasgos faciales, por lo que restauran la sonrisa natural.
  4. Evitan dañar los dientes sanos de alrededor.
  5. Evitan la pérdida de hueso en la zona de los dientes perdidos.
  6. Los implantes y la prótesis fija provisional se pueden colocar en un solo día.
  7. Pueden durar muchos años.
  8. Pueden mejorar nuestra apariencia, nuestra confianza, nuestra habilidad para comer con normalidad y nuestra calidad de vida.